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Introducción a la transferencia del aprendizaje (1/2)

Breve resumen sobre qué es la transferencia de aprendizaje, uno de los objetivos deseables dentro de cualquier proyecto educativo

Un aprendizaje eficaz y satisfactorio tiene que demostrar a) un cambio duradero b) transferible a otras situaciones c) como consecuencia directa de la práctica realizada (Pozo, 2008, pp. 162). Esta definición pone de manifiesto que un buen aprendizaje va más allá del mero recordatorio (recall) de lo aprendido sino que implica la generalización de los conceptos o habilidades nuevas adquiridas de manera que puedan ser aplicadas en contextos distintos de donde fueron aprehendidos (transfer).

Así, la transferencia del conocimiento podríamos verla como el objetivo último del aprendizaje (Woodworth & Thorndike, 1901), y juega un rol muy importante en la evaluación del aprendizaje. Podríamos tener dos actividades educativas que abordan el mismo problema con dos metodologías distintas cuyo resultados de evaluación fueran similares pero que cuando se comprueba la transferencia se comportan sensiblemente distintas.

La transferencia es un proceso que se refiere a aplicar lo aprendido en nuevos contextos, o mediante nuevas maneras (Schunk, 1996, pp. 317). Hay que entenderla como un proceso dinámico y progresivo que puede requerir varias sesiones de instrucción, técnicas específicas para ayudar a la transferencia, o que se manifieste de otras maneras más allá de la adquisición del conocimiento, como podría ser el incremento en la velocidad de aprendizaje de un nuevo dominio (Singley and Anderson, 1989).

Dependiendo de la similitud entre el dominio inicial y el nuevo se suele referirse a transferencia cercana (near transfer) cuando son problemas equivalentes o bastante similares o transferencia lejana (far transfer) cuando son problemas totalmente distintos en el enunciado aunque se puedan aplicar los principios subyacentes aprendidos. Por ejemplo, en el entorno escolar podríamos hablar de transferencia cercana entre una tarea y otra realizada en la misma asignatura o asignatura relacionada, y transferencia lejana entre una tarea escolar y otra fuera de la escuela.

Otra clasificación útil (Schunk, 1996, pp. 317) diferencia entre transferencia positiva, aquella en el que el aprendizaje inicial mejora el aprendizaje en el nuevo contexto. Por ejemplo, saber conducir un coche con marchas debería ayudar a conducir otros vehículos con marchas. Transferencia nula o cero (zero transfer) en la que no existe impacto del aprendizaje previo en el nuevo aprendizaje. Por ejemplo, saber conducir un coche no influye en comprender mejor o peor el Quijote. Transferencia negativa, que se produce cuando el aprendizaje inicial dificulta aprender en otros contextos. Siguiendo con el ejemplo del coche, saber conducir un coche con marchas puede dificultar conducir un coche automático.

Una situación muy problemática de transferencia negativa es cuando el aprendiz construye una representación coherente pero incorrecta que le obstaculiza el aprendizaje en un contexto nuevo, con el problema añadido de que no es capaz de darse cuenta de su error. Por ejemplo, cuando se tienen preconcepciones de cómo se comporta un objeto en movimiento que nos parecen intuitivas pero que no responde al comportamiento real del objeto (McCloskey, Washburn, & Felch, 1983).

Existen varios factores importantes que afectan al éxito de una transferencia (Council et al., 2000):

  • Grado de aprendizaje en el contexto original. Aunque pueda sonar una perogrullada, el éxito de la transferencia depende, en primera instancia, del grado de éxito en que se ha logrado en el contexto original. No puede haber transferencia si previamente no se ha conseguido un nivel adecuado.
  • Duración de la instrucción inicial. Derivado del anterior, es preciso permitir que los alumnos tenga tiempo suficiente para entender todos los conceptos subyacentes y cómo están organizados. Intentar cubrir demasiados conceptos o demasiado rápido puede provocar que el alumno memorice conceptos aislados sin ningún tipo de relación entre ellos, dificultando la transferencia.
  • Dinámica de la transferencia. La transferencia es un proceso que se produce de manera continua y progresiva lo cual puede llevar a infraestimar el tiempo necesario para que el estudiante muestre progresos en el nuevo dominio si no se tiene en cuenta (Brown, Bransford, Ferrara, & Campione, 1982).
  • Similitud entre los conceptos. El éxito de la transferencia está relacionado con el solape que existe entre el aprendizaje inicial y el nuevo aprendizaje. Cuantos más elementos idénticos haya o sean lo más parecido posibles más fácil será la transferencia (Singley & Anderson, 1989).
  • Adquisición del conocimiento. El proceso de transferencia se ve beneficiado si el alumno termina comprendiendo e interiorizando lo aprendido más allá de haberlo memorizado (Bransford et al., 1982).
  • Relaciones entre conceptos. Los estudiantes, especialmente en el colegio, puede tener que acometer tareas que, a priori, para ellos no tienen un significado aparente, ni guardan cierta lógica entre ellas (Klausmeier, 1992). Es importante ayudarles desde el principio a que sean capaces de establecer conexiones entre los conceptos que aprenden, y los que ya conocen, ya sea de otras asignatura o de la vida cotidiana.

En la siguiente entrada veremos cuales son las mejores prácticas para favorecer la transferencia de aprendizaje entre distintos dominios.

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